SABER HACER, QUERER Y ACTUAR son los verbos exigidos en el trabajo en los tiempos actuales y los por venir. No basta el conocimiento académico, se exige la habilidad, el saber hacer y el dar resultados. Por esa causa la concepción de capacitación ha dado un vuelco de 180 grados: antes se enseñaban conocimientos, actualmente se le hace competente y hábil, se le da un valor agregado a la persona al dotarlo de una o varias capacidades específicas.
Es indispensable vincular las competencias a situaciones específicas de trabajo típicas y esenciales, así como a la personalidad o estilo del directivo o de la persona, con el objetivo de que sean efectivas en los resultados.
Por ello nosotros previamente conocemos la empresa o institución que nos contrata, revisamos su modelo de competencias y sugerimos un modelo de capacitación ad-hoc con las características del grupo que va a ser capacitado de manera vivencial. Disponemos de múltiples herramientas: de diagnóstico, de autoconocimiento, de e-learning, de formación, sesiones televisadas, simuladores, etc. además del seguimiento, el monitoreo, el mentoring o el coaching individual o grupal. El proceso se diseña a la medida de la Institución, somos competentes y expertos y garantizamos el éxito del proceso.
En estos tiempos en que el tiempo es oro, se redondea el esfuerzo de la capacitación con la acción de Certificación, en la cual un organismo autorizado da fe de que una persona posee la competencia o competencias suficientes para desempeñar con éxito un puesto o un proceso determinado. Preparamos a su personal para que adquiera su certificación sin ningún contratiempo.